sábado, 3 de agosto de 2013

Desde cuando



Desde cuándo.
Desde cuándo todos en este país se convirtieron en expertos en educación, menos los profesores.
Todos dicen, todos hablan, todos recomiendan, todos atacan… a los profesores.
Que acaso los profesores deliberadamente pretenden que la educación este mal, muchos así lo piensan.
Sistema educativo diseñado para que los alumnos se promuevan (pasen) sin el más mínimo esfuerzo, inclusive… sin estudiar.
Es mas ya ni la permanencia es necesaria. Viene una vez a la semana o menos pero “tiene” que pasar porque reprobarlo solo indica tu incapacidad como profesor.
Simulación y engaño  es lo que caracteriza a nuestro sistema educativo, desde el salón de clase hasta las más altas esferas de poder, llámese oficial o sindical, pero donde nadie se quiere hacer responsable de su parte, siempre la culpa es de otro, fantástico.
Una pregunta constante que hago a mis alumnos y que hoy hago extensiva a los padres.
El que tú no estudies, no te prepares, que no muestres responsabilidad hacia tus obligaciones. ¿ a quién afecta, a quien perjudica? Y la hago extensiva a los padres porque alguien debe de cargar con ellos (NiNis) o creen que las guarderías, perdón, las escuelas son eternas. O acaso cuentas con capital suficiente para pagar una guardería (escuela) particular para seguir con la simulación.
¿Quien les dijo que los profesores son sus enemigos?
¿Que acaso no somos del mismo equipo?
O nos ponemos de acuerdo o al final sabemos quién será el perjudicado.
Y por otro lado, están los otros, los que si trabajan, los que si estudian pero que también se verán afectados por esta situación. De ellos me ocupare en otra ocasión.
De una cosa estoy completamente seguro. Pensar en una mejora educativa sin los profesores y/o contra los profesores, no será posible.
Mientras tanto… sigamos simulando.

viernes, 3 de mayo de 2013

Reforma educativa y leyes reglamentarias

Vigilar y castigar: el nuevo orden y el magisterio
Reforma educativa y leyes reglamentarias; por el CEND del SNTE y la doctora Raquel Sosa Elízaga.
Dotado de superpoderes en la educación, el nuevo Instituto de Evaluación Educativa pretende erigirse también como árbitro laboral. El proyecto de nueva Ley del Servicio Profesional Docente, cuyo objetivo es “determinar las bases para el desarrollo profesional docente y con funciones de dirección o supervisión en la educación básica y media superior que impartan el Estado y sus descentralizados (estados y municipios)” - (Artículo 2). Deberá regirse por los estándares y aplicar los instrumentos que autorice el INEE. Ellos fijarán las condiciones y requisitos de ingreso, promoción, reconocimiento y permanencia del personal que labora en la educación.

En adelante, si se aprueba esta Ley, el magisterio deberá someterse a evaluaciones anuales, de cuyos resultados dependerá, sin derecho alguno a apelación, su destino como trabajadores. Se exceptúa de ella a las universidades, al CONAFE y al INEA. Si de los primeros provendrá el cuerpo principal de evaluadores; a los segundos no será necesario aplicarles controles adicionales: ya trabaja allí personal no egresado de las normales, con los sueldos más bajos del sistema, y sin prestaciones de ley.

Categorías de trabajadores educativos y violación a sus derechos

En su artículo segundo, la iniciativa prevé cuatro tipos de nombramiento: el inicial, considerado de inducción, que podrá prolongarse hasta por tres años (¿dónde quedaron los contratos de prueba hasta por 28 días?); el provisional, para vacantes mayores de seis meses; el nombramiento por tiempo fijo; y el definitivo. En tanto, el Artículo 5 precisa con claridad que al Instituto de Evaluación Educativa le corresponderá:

“Definir, en coordinación con la Secretaría, el programa anual y de mediano plazo para la Educación Básica, conforme al cual se llevarán a cabo las evaluaciones a que se refiere esta ley; Expedir los lineamientos a los que se sujetarán las autoridades Educativas y Organismos Descentralizados para llevar a cabo las funciones de evaluación que les corresponden, en particular:
Determinar los niveles de desempeño mínimos para el ejercicio de la docencia y para los cargos con funciones de dirección y de supervisión.”

La iniciativa establece, en su Artículo 20, que el docente que pretenda ingresar al sistema educativo deberá presentar un concurso de oposición público, en el que se fijarán requisitos, condiciones e instrumentos de evaluación. Si lo aprueba, tendrá un contrato por tres años, y el acompañamiento obligatorio de un tutor. Deberá someterse a evaluaciones anuales, y…

“Al término del periodo de inducción la Autoridad Educativa o el Organismo Descentralizado evaluará al docente para determinar si en la práctica favorece el aprendizaje de los alumnos, y, en general, si cumple con las exigencias propias de la función docente. De obtener un resultado favorable el docente recibirá el Nombramiento Definitivo correspondiente.”
“El personal que incumpla el periodo de inducción, con la obligación de evaluación o cuando en ésta se identifique la insuficiencia en el nivel de desempeño de la función docente, será separado del servicio público sin responsabilidad para la Autoridad Educativa o para el Organismo Descentralizado.”

En contra de lo que indican la Constitución y la Ley Federal del Trabajo, el contrato a prueba más prolongado de cuantos rigen a los trabajadores, no prevé apelación alguna a las evaluaciones, pero
tampoco, liquidación conforme a los derechos establecidos por ley.
El Artículo 22 establece que será penada por la ley cualquier otra forma de ingreso del personal docente.

Directores y supervisores, responsables de la administración de la vigilancia y el castigo en las escuelas

En su Artículo 42, la iniciativa establece que el personal docente, de dirección y supervisión, deberán someterse a evaluaciones obligatorias por lo menos cada cuatro años.

Artículo 48. “Cuando en la evaluación a que se refiere este Capítulo se identifique la insuficiencia en el nivel de desempeño de la función respectiva, el personal de que se trate deberá incorporarse a los programas de regularización que la Autoridad Educativa o el Organismo Descentralizado determine, según sea el caso. Dichos programas incluirán el esquema de tutoría correspondiente. El personal deberá sujetarse a una segunda evaluación en un plazo no mayor de doce meses después de la evaluación inicial.
De ser insuficientes los resultados en la segunda evaluación, el evaluado deberá reincorporarse a los programas de regularización para sujetarse a una tercera evaluación que se llevará a cabo en un término no mayor de doce meses.
Quien no se incorpore a los programas de regularización o no alcance un resultado suficiente en la tercera evaluación que se le practique, será separado del servicio público sin responsabilidad para la Autoridad Educativa o el Organismo Descentralizado, según corresponda.”

Es decir, que pese a que el/la docente evaluad@ pueda tener una antigüedad de más de diez años, o hasta cuarenta, si la evaluación practicada de acuerdo a los estándares fijados por el Instituto es negativa, no merecerá liquidación alguna: sólo separación del servicio.

Quien aspire a participar en un concurso para ser promovido a funciones de dirección o supervisión, estará obligado a cumplir con un programa específico de capacitación semejante a los que imparten las empresas.

Artículo 24. “En la Educación Básica la promoción a una plaza con funciones de dirección dará lugar al Nombramiento con carácter Inicial, sujeto a un periodo de inducción con duración de dos años ininterrumpidos, dentro del cual el personal de que se trate deberá cursar los programas de desarrollo de liderazgo y gestión escolar determinados por la Autoridad Educativa Local.
Durante el periodo de inducción las Autoridades Educativas Locales realizarán evaluaciones y brindarán los apoyos pertinentes para fortalecer las capacidades de liderazgo y gestión escolar.”

La duración de un cargo de director o supervisor será de cuatro años, al cabo de los cuales deberá someterse a evaluación obligatoria. En caso de no aprobar la evaluación, deberá pasar por otra en doce meses, así como llevar a cabo los cursos de regularización que determine el Instituto. Una tercera calificación reprobatoria merecerá, como en el caso de los profesores en servicio, separación del cargo “sin responsabilidad para la autoridad.”

Adicionalmente, y de acuerdo con el Artículo 56: “Los cambios de Escuela que no cuenten con la autorización correspondiente serán causa de separación del servicio público sin responsabilidad para la Autoridad Educativa u Organismo Descentralizado, según se trate.
Al término de la vigencia de una licencia que trascienda el ciclo escolar, el personal podrá ser readscrito conforme a las necesidades del servicio”

Estructura ocupacional de las escuelas: delicias de la perversidad informática

La iniciativa plantea el establecimiento, autorizado por el INEE, de una estructura ocupacional de escuela. De acuerdo con el Artículo 59:
“En la estructura ocupacional de cada Escuela deberá precisarse el número y tipos de puestos de trabajo requeridos, atendiendo al número de aulas y espacios disponibles, al alumnado inscrito y al plan de estudios de que se trate.
Las estructuras ocupacionales deberán ser revisadas y, en su caso, ajustadas por lo menos una vez al año de conformidad con las reglas que determinen las Autoridades Educativas y los Organismos Descentralizados. ”

Esta estructura ocupacional, de la que deberán dar cuenta los gobernadores en un plazo máximo de 90 días después de aprobada la Ley, servirá para asegurarse de que se dispone de un control total del magisterio en todo el país. De acuerdo con el Artículo 64: “Quienes participen, autoricen o efectúen algún pago al personal de nuevo ingreso o que ha sido objeto de promoción o reconocimiento, tendrán la obligación de verificar, en cada caso, que dicho personal está en los registros oficiales que deberá emitir y actualizar la autoridad competente; de lo contrario, incurrirán en responsabilidad y serán acreedores a la sanción económica equivalente al monto del pago realizado indebidamente y a la separación del servicio público sin responsabilidad para la Autoridad Educativa o para el Organismo Descentralizado, y sin necesidad de que exista resolución previa del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje o sus equivalentes en las entidades federativas.”

Sanciones independientes de las evaluaciones

Y de acuerdo con el Artículo 69: “El Personal Docente o con Funciones de Dirección o de Supervisión en la Educación Básica y Media Superior que no asista a sus labores por más de tres días consecutivos o discontinuos, en un periodo de treinta días naturales, sin causa justificada será separado del servicio público sin responsabilidad para la Autoridad Educativa o para el Organismo Descentralizado, y sin necesidad de que exista resolución previa del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje o sus equivalentes en las entidades federativas.”

Y para quienes piensan que ninguna ley se aplica en perjuicio de persona alguna, este asunto se aclara en el Transitorio Octavo: “El personal que a la entrada en vigor de la presente Ley se encuentre en servicio y cuente con Nombramiento Definitivo, con funciones de docencia, de dirección o de supervisión en la Educación Básica o Media Superior impartida por el Estado y sus Organismos Descentralizados, se ajustará a los procedimientos evaluatorios y actividades de regularización a que se refiere el Título Segundo, Capítulo VII de esta Ley. El personal que no alcance un resultado suficiente en la tercera evaluación a que se refiere el Artículo 48 de la Ley, no será separado del servicio público y será readscrito para continuar en otras tareas dentro de dicho servicio, conforme a lo que determine la Autoridad Educativa o el Organismo Descentralizado correspondiente, o bien, se le ofrecerá incorporarse a los programas de retiro que se autoricen.”
El personal que no se sujete a las evaluaciones o no se incorpore a los programas de regularización del artículo 48 de la Ley, será separado del servicio público sin responsabilidad para la Autoridad Educativa o el Organismo Descentralizado según corresponda.”

De acuerdo con esta iniciativa, los primeros concursos de ingreso que seguirán los procedimientos establecidos en esta iniciativa, de ser aprobada, se realizarán en julio de 2014, mientras que la Carrera Magisterial sólo se mantendrá hasta mayo de 2015.

Una iniciativa semejante que pasa por encima de la autoridad constitucional y de la Ley Federal del Trabajo; que desconoce los derechos laborales; a los docentes como sujetos; y que rechaza por completo la evaluación por pares, no puede sino anunciar, en la organización de trabajadores más grande del país una serie de estallidos de cólera y de resistencia justificada. Borrar la memoria de generaciones de docentes críticos, de seres humanos bajo cuyas espaldas recae la educación pública en México -sin reconocimiento ni cumplimiento de sus obligaciones por parte del Estado-, que han estado abandonados por años, hoy son amenazados por la furia empresarial desplegada a través de los medios de comunicación. El país no puede permanecer indiferente ante estas pretensiones salvajes.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Nuevas "grandes ideas" sobre educacion en Mexico

Llega la nueva administración (pri) (algún día se fueron) y llegan con nuevas ideas para la educación, pero ese es el punto.
No llegan con nuevas ideas, mas bien es la continuación  de la anterior administración, pero obvio, le va agregando cosas que les faltaron a los anteriores.
Pero, ¿cuales son los motivos?
Varios pero los que destacan, son los políticos y los económicos.
En este ultimo sobresale la privatización de la educación. Para nadie es un secreto, saber que la educación es un buen negocio,excelente diría yo, donde a la educación se le ve como un servicio por el cual se debe cobrar y no como un derecho el cual esta contenido en nuestra propia constitución, y si se trata de reformarla (la constitución) no habrá ningún problema ya que nuestros queridos diputados están a la orden de lo que disponga el ejecutivo.
¿ Y quien sale ganando con todo esto?
Varios, pero no perdamos de vista a los siguientes.
Un enlace para tener mayor información.
http://www.vanguardia.com.mx/riesgodequeeducacionseaentregadaaligasdetelevisaprofesores-1437713.html
¿ Y que estamos haciendo los profesores para evitarlo? Nada, absolutamente nada.
Esa es la condición de muchos profesores en la que no muestran interés por lo que pasa y en la que están esperanzados en ser defendidos por el sindicato mostrando una ingenuidad que espanta al no reconocer que el mismo sindicato forma parte de este juego, donde lo único que interesa es seguir contando con prebendas y/o concesiones que les beneficiara solo a ellos, y esto es la parte politica.
La situación de la educación en México esta tan mal y con visos de ponerse peor, que solo espero que no sea demasiado tarde para hacer algo, para remediarlo, en donde nos debe de quedar claro.
Para mejorar la situación, se debe de contar con la participación de los profesores, esos profesores que conocen la problemática porque la viven todos los días, los profesores frente a grupo que siguen manteniendo un compromiso con la educación, con sus alumnos, porque de no ser así, la caída sera irrefrenable y no se podrá hacer ya nada y los principales perdedores serán los profesores y si no, al tiempo.

 

jueves, 9 de agosto de 2012

La OCDE sí recomienda despedir maestros con evaluación universal.

A pesar de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) han reiterado que la evaluación universal de docentes no tiene un carácter punitivo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sí recomendó a la autoridad educativa despedir a los maestros que no obtengan buenos resultados.
Según la SEP, el fin de dicha evaluación es medir la capacidad de los maestros mexicanos para ofrecerles capacitación continua y que en ningún caso se pone en riesgo el puesto de los maestros.
En el Acuerdo de cooperación México-OCDE para mejorar la calidad de la educación de las escuelas mexicanas, recomendación número 8, el organismo internacional afirma que la evaluación de los maestros es necesaria para mejorar la calidad educativa.
Después de haber implementado este sistema y de haber socializado sus reglas, el sistema puede incluir variables formativas y sumativas; por ejemplo, recompensar a los docentes excelentes o dar apoyo a los docentes de menor desempeño”, dice el apartado.

Y remata: “los docentes que presenten un bajo desempeño de forma permanente deben ser excluidos del sistema educativo”.

El documento fue publicado por la OCDE en octubre de 2010, a petición del gobierno mexicano.

domingo, 22 de mayo de 2011

Respuesta al articulo del Maestro Gilberto Guevara Niebla

No tengo elementos para dudar y ni quiero hacerlo sobre los datos aquí vertidos, es mas, doy por sentado que son 100% reales. Pero mi comentario (pregunta) va en el sentido siguiente.
Maestro Guevara Niebla y ante esta realidad ¿que hizo usted para remediar o por lo menos detener dicha catástrofe? Sobre todo, cuando usted ocupo un alto cargo en la secretaria de educación. Me imagino que tuvo que enfrentar muchos problemas e intereses y que al final estos siguieron prevaleciendo vistos los resultados hasta el día de hoy.
Sigo observando parcialidad y en ocasiones tendenciosos los comentarios en cuanto a las comparaciones de los resultados (indicadores) de Pisa(ocde) o cualquier otro que tenga que ver con resultados obtenidos por otros países.
Si hablamos de comparaciones y para ser mas exactos, competiciones, porque debemos de estar por encima de otros países para demostrar que vamos mejorando, pues también deberíamos de hablar de los diferentes contextos en los que se da dicha competición.
Para ser mas puntuales, cuales son las condiciones de trabajo de los profesores de países como Noruega, Alemania, Austria, Finlandia, Bélgica, Dinamarca por citar algunos.
Trabajar con grupos de mas de 40 alumnos (yo en especial con 50) la vinculación entre los diferentes niveles, las condiciones salariales y podría seguir haciendo las comparaciones donde tendríamos que llegar a la siguiente conclusión.
No estamos en condiciones de competir bajo estas circunstancias.
Y el argumento mas absoluto y aplastante de todos.
Somos el resultado de una preparación (si se quiere ineficiente) impartida por el estado que no ha sabido desarrollar una estrategia educativa acorde a la realidad de nuestro país, donde la secretaria de educación piensa que tiene a los mejores profesores del mundo ya que espera que sean capaces de llevar a cabo una reforma educativa en un periodo de tres días mediante cursitos elaborados al vapor pero mediante los cuales se justifican grandes gastos de dinero pero que en la realidad son inoperantes e inútiles para el magisterio.
Si maestro Guevara, también somos víctimas de aquellos grupos con grandes intereses políticos y económicos que en su momento también no le permitieron detener esa catástrofe de la que usted habla.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Educación nacional o globalización?

22-nov-2010 Alfredo Macías Narro
Los efectos de la llamada “globalización” en el ámbito educativo son evidentes, pero antes de intentar profundizar un poco más en el tema, quizá sea conveniente precisar algunas cuestiones preliminares. Por ejemplo, que los impulsores de la tal globalización son, fundamentalmente, los países capitalistas desarrollados, o mejor dicho, son las clases dominantes y el Estado fundado y operado por éstas en sus respectivas naciones, tanto individualmente, como organizadas en grupos de poder.

Tal es el caso de los organismos financieros internacionales, como el Banco Mundial (BM) o el Fondo Monetario Internacional (FMI) que, auspiciados por los grandes capitales transnacionales, se han autoerigido en rectores de la economía mundial, sobre todo a partir de la caída de la antigua Unión Soviética y demás países socialistas que le servían como contrapeso, tanto en lo económico, como en lo político.

El "germen" de la globalidad

La visión de dominación mundial de cara al futuro (cercano y lejano) , particularmente los norteamericanos, pretenden imponer al resto de las naciones y sus sociedades (incluyendo, desde luego, las propias) ha buscado y encontrado la manera de penetrar en lo más profundo de las estructuras sociales y económicas de los países, es decir, dominando los medios de producción en lo económico y los modos de intervención social, de los que la educación es un pilar fundamental.

El conflicto entre la Unesco y la OCDE

De lo anterior se puede entender fácilmente el porqué los Estados Unidos de América determinaron abandonar hace poco tiempo a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) privándola, en consecuencia, de una importante aportación de fondos para su sostenimiento. Es importante recalcar que la Unesco reúne a cerca de doscientos países miembros.

En cambio, se ha pugnado por incorporar a cada vez más naciones en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), al que el gobierno mexicano se adhirió alegremente (en nombre de todos los mexicanos) en pos de la tan prometida como falsa “modernidad” (Carlos Salinas dixit).  
A diferencia de la Unesco, la OCDE agrupa apenas a una escasa treintena de países, pero
se asume como la máxima “autoridad” mundial no solo en materia económica sino ahora, también, en materia educativa.
Las "recomendaciones" de los organismos internacionales

Los ejemplos intervencionistas de los mencionados organismos internacionales, en lo que a educación en México se refiere, son claros y múltiples. Entre los principales se destacan los siguientes:
+ Info

    * La globalización económica
    * Hacia un "Nuevo Orden Económico Mundial"
    * Educación y telecomunicación, clave evolutiva

    * Terminar con el “monopolio” de los libros de texto gratuito. “Recomendación” del BM.
    * Considerar a la educación como un servicio, en lugar de un derecho constitucional. Visión del Gobierno Federal.
    * Imponer criterios empresariales en la educación, tales como la “Calidad”, la educación “basada en Normas de Competencia Laboral” o la “Excelencia.” Recomendación” de la OCDE.
    * Aplicar mecanismos de selectividad social en la admisión de estudiantes en los niveles medio-superior y superior. Ceneval. “Recomendación de la OCDE y el BM".
    * Implantación de programas asistencialistas (como son Progresa y Procampo), que fomentan la desigualdad y la inequidad en el acceso a la educación.
    * Puesta en marcha de un proceso de privatización disfrazado, al privilegiar a las instituciones particulares de educación, incluso en el plano político, en tanto que se estrangula a las instituciones de educación pública con un cada vez más exiguo presupuesto. “Recomendación” del BM y el FMI.
    * El listado de “recomendaciones” de los organismos de control financiero y político podría proseguir durante páginas y más páginas, pero para efectos de este pequeño trabajo, baste con recordar que México jamás ha alcanzado el porcentaje mínimo (sugerido por la Unesco) del Producto Interno Bruto (PIB) destinado al gasto en educación (ocho por ciento). Esto pone a nuestro país en una posición de clara desventaja frente a los demás miembros de la OCDE.

La estrategia injerencista

La estrategia es igualmente clara. Se privilegia a la educación tecnológica profesional terminal, no tanto por ofrecer a los jóvenes la oportunidad de acceder al mercado de trabajo (el mercado de trabajo está en franca recesión desde hace ya más de dos décadas y los pocos empleos que parecen florecer, pertenecen bien al sector informal o bien, al sector maquilador transnacional), sino a la decisión de los “cárteles” imperialistas de consolidar su monopolio hegemónico de la ciencia y el desarrollo tecnológico de los países subdesarrollados, frenando desde las raíces sus posibilidades de autodeterminación en materia educativa, particularmente en los niveles superiores.


miércoles, 24 de noviembre de 2010

Evaluar a los profesores


Por Manuel Pérez Rocha

Los gobiernos de Estados Unidos e Inglaterra promovieron un ranking de cardiólogos basado en el número de pacientes que salían adelante de sus padecimientos. Pronto vieron que, efecto de esa lista, los médicos buscaban hacerse cargo preferentemente de los casos no complicados, de modo que sus éxitos fueran más numerosos. Por supuesto, los enfermos más graves empezaron a ser desatendidos.
Lo mismo ocurre con los profesores de Estados Unidos que son premiados por los resultados de sus estudiantes en exámenes nacionales estandarizados: evitan responsabilizarse de alumnos, grupos o sectores de estudiantes con mayores necesidades o debilidades. Este es uno de los efectos perversos de llevar la competencia a espacios de servicio que deben guiarse por un principio de colaboración y garantizar mayor y mejor atención a los más necesitados.
En las últimas semanas, en México ha habido varios pronunciamientos respecto del trabajo de nuestros profesores. La OCDE generó, mediante un dadivoso contrato que le otorgó la SEP, una propuesta de acciones, la mayoría dirigidas al trabajo de los docentes, que esta secretaría asumió como "acuerdo con esa organización". Al mismo tiempo, el organismo Mexicanos Primero difundió una evaluación de la enseñanza mexicana, cuyas deficiencias atribuye de manera central a los docentes y a su sindicato; posteriormente la presidenta vitalicia del SNTE rechazó tales juicios y anunció que se establecerá un nuevo sistema de evaluación del magisterio.
No sorprende la similitud de los planteamientos respecto de los maestros mexicanos que hacen la OCDE, la SEP y la derecha mexicana con las posturas de la derecha estadunidense, la cual ha venido impulsando, durante décadas recientes, sistemas de evaluación de los profesores que han sido desastrosos para la educación de ese país. Esta no es una opinión personal, es el resultado de acuciosas investigaciones, con datos duros, analizados por los más prestigiados educadores estadunidenses.
La problemática es expuesta con todo rigor en un documento publicado recientemente por el Instituto de Políticas Económicas (EPI, por sus siglas en inglés) con sede en Washington (www.epi.org). El documento está firmado por las principales autoridades en la materia de Estados Unidos, especialistas de peso completo, todos ellos autores de múltiples libros sobre estos temas. Si se revisa la lista de firmantes queda claro que no se trata de meros ideólogos u oportunistas políticos de oposición. Estos especialistas, junto con el EPI, han promovido un movimiento que pugna por un "enfoque amplio y sólido de la educación", al cual se han sumado ya más de un centenar de académicos y educadores estadunidenses (http://www.boldapproach.org/).
Todos los interesados en este tema deberían estudiar con seriedad esas experiencias antes de aventurarse con la imposición de sistemas de evaluación de profesores que parecen de "sentido común" y se proponen como base de políticas que se impulsan como "moralmente imperiosas", por ejemplo pago por resultados, identificados éstos con los puntos logrados por los estudiantes en pruebas nacionales estandarizadas (Enlace u otras).
Concluyen esos especialistas estadunidenses que es un desatino el que en algunos estados de EU se estén promoviendo leyes que establecen evaluaciones de los maestros con base en los resultados de los estudiantes en exámenes de matemáticas y lectura –aun con el modelo del "valor agregado" (cuya explicación y análisis ameritan más espacio que el disponible)– y que con base en estas evaluaciones se tomen decisiones tales como premiar a los profesores o despedirlos. Los firmantes de ese documento expresan que no hay evidencia de que los profesores se motiven para lograr mejores aprendizajes de sus estudiantes por recibir una compensación económica, tampoco la hay de que los docentes despedidos son los más deficientes ni que vayan a ser remplazados por otros más efectivos. Aun con modelos de valor agregado construidos con bases estadísticas impensables para nuestro país, los resultados de dichas evaluaciones de los profesores estadunidenses no son, a juicio de los autores del estudio hecho público por el EPI, válidos ni confiables.
Pero las propuestas derivadas de ese estudio sí son pertinentes para nuestro país: los maestros deben ser evaluados por sus pares y supervisores competentes, con protocolos de observación sistemáticos, con criterios bien desarrollados y basados en la investigación para examinar la enseñanza, incluyendo entrevistas, observación en clase, revisión de los planes de clase y muestras de los trabajos de los estudiantes.
Por otro lado, evaluar a los estudiantes con base en los resultados de exámenes nacionales (tema que amerita varias páginas) tiene múltiples efectos perversos acerca de los cuales advierten los autores del estudio. Uno es que promueven que los maestros "enseñen para el examen", lo cual empobrece la enseñanza, advertencia que han hecho varios especialistas en nuestro país. Otra conclusión fundamental y de aplicación en nuestro medio – conocida por los educadores mexicanos desde hace muchas décadas– es que las mejores escuelas son aquellas que trabajan guiadas por el principio de la colaboración y no de la competencia, aquellas en las que todos los profesores cooperan para lograr que cada estudiante alcance el pleno desarrollo de sus potencialidades.

sábado, 20 de noviembre de 2010

La Educación que nos Trajo la reforma educativa

Los alumnos de hoy en día son prácticamente analfabetos desinteresados por dejar de serlo. Brillantes universitarios, defraudados por su profesorado al que defraudan, escriben con absoluto desprecio de la ortografía y la sintaxis (no todo lo corrigen las computadoras). Algo ha sucedido, supongo que también sociológicamente, para que los estudiantes, acaso desanimados por el desempleo, aprendan poco y mal. Las excepciones son, como siempre, a pesar de la legislación y de lo habitual. No deja de ser triste. Lo más triste».

“La Mala Educación”

Los alumnos a los que nos referimos sólo son niños de Primaria por decreto. Tienen 15 ó 16 años y estudian la Enseñanza Secundaria Obligatoria; su edad les capacita perfectamente para la comprensión y el manejo de abstractos, la expresión escrita y un razonable conocimiento de su acervo cultural que debería haberse ido adquiriendo en años precedentes.
No se han entontecido por misteriosa degeneración neuronal; son el producto lógico de la reforma, de una reforma nociva que requiere grandes medios contra sus grandes males.
Lo que la realidad nos va deparando es un progresivo desprestigio de la enseñanza pública, una absurda valoración de lo privado, una limitación cada vez mayor de las iniciativas en los centros públicos, un deterioro y un desprestigio galopante de la imagen del profesor -peor cuanto más se baje en el escalafón- con el riesgo añadido de que en un día no muy lejano, aunque moralmente ya se está haciendo, nos apliquen la ley de vagos y maleantes.
Porque el problema de fondo no se encuentra en las lagunas innegables de la reforma, ni en la falta de medios para proceder a su aplicación, ni en la penuria de los salarios, ni en el cansancio de los profesores de más edad, aburridos ya por tanto cambio... Todo eso influye, por supuesto, y mucho. Pero la dificultad del asunto radica más hondo, afecta a la sociedad en su conjunto -de la que los adolescentes no son sino un espejo bastante fiel- y mucho más en concreto, a los padres de esos chicos.

No Reprobar.

Los profesores manifiestan claras reticencias a la promoción automática de los alumnos. Informes consideran preocupante el bajo rendimiento escolar de los alumnos a lo largo de la escolaridad obligatoria. En palabras de José Luis GARCÍA GARRIDO (director del INCE), con la prolongación de la enseñanza obligatoria ha aparecido un nuevo tipo de alumno: el 'objetor escolar', es decir, el alumno de 14, 15 ó 16 años que no tiene ningún interés por estudiar, pero que, por imperativo legal, todavía debe seguir matriculado en un centro de enseñanza. Estos alumnos también suelen provocar problemas de indisciplina.
Se aprecia una aguda crisis provocada en los profesores-según el informe-sobre todo por las nuevas exigencias que la sociedad parece echar continuamente encima de los hombros de los profesores, al convertir determinados problemas sociales (droga, crisis de valores, delincuencia juvenil, etc.) en problemas educativos.
Un elevado porcentaje de profesores opina que no han sido preparados para estas funciones y que tienen importantes carencias en aspectos pedagógicos claves, como la programación y evaluación de la enseñanza, el trato con adolescentes, la organización escolar, etc.
El conocimiento real que tienen las familias de los problemas educativos es escaso. Muchos de los padres encuestados, consideran la escolarización como un bien en sí mismo y por eso, según el informe, tienden a subestimar los resultados mediocres.
Falta implicación de los padres en la continuidad escolar (sólo participa el 14 %). En este contexto no pueden extrañar los rasgos de autocomplacencia o, si se prefiere, las deficiencias de realismo que, en torno al rendimiento escolar de sus hijos, reflejan los padres y madres.
Ni tampoco las frecuentes actitudes reivindicativas manifestadas en la defensa de padres e hijos frente a profesores, actitud que demuestra también, entre otras cosas, el descenso del prestigio social del profesor. No se entiende que cuando las cifras de fracaso escolar rondan el 25 % y el 30 % a los 14 y a los 16 años, sólo el 35 % de los padres digan que sus hijos van sólo 'regular' y que únicamente el 6% de los padres admitan que sus hijos van mal. Difícilmente será posible luchar contra el fracaso escolar en una sociedad que, sencillamente, no admite su existencia, al menos en las proporciones reales.

Nuevo lenguaje

Términos y expresiones como secuenciación, actitudinal, priorización, temporalización, tutorial, tutorizar, tutorando/a (éste es monstruoso), diseño curricular, módulo formativo, transición a la vida activa, segmento de ocio o contenido transversal, que hoy dominan el panorama educativo, no pertenecen a la lengua española, sino que, cuando no son inventadas, se trata de anglicismos reprobables.
Probablemente nos hallemos ante un metalenguaje acuñado para dominar mediante el miedo a lo desconocido y para justificar disparates; una jerga que ha sido elevada a rango de ley, convirtiendo a la reforma y a sus desarrollos en una de las peores experiencias legislativas de las que se tiene noticia por su deficiente y perversa técnica jurídica. 
Respecto a su condición conculcadora del respeto que merece nuestra lengua, profanada por quienes pasan por cultos y pretenden tejer el entramado educativo del que depende la formación de generaciones enteras, me remito a las tempranas e inequívocas críticas que mereció la redacción de tan penoso texto legal.
Se usa profusamente de argumentos demagógicos de corte populista en el sentido de pretender integrar a todos en todo "sin distinción ni discriminación alguna". Ni que decir tiene que la forma de resolver los continuos brotes de indisciplina o el grave retraso general -entre otras desagradables situaciones derivadas del hecho de que convivan en la misma aula adolescentes altamente motivados, con otros a los que sólo mantiene allí la obligación- esto no se contempla en los textos.

Repercusiones sociales

Siendo tan evidente el colosal fracaso de la reforma educativa, es fácil comprobar cómo, conforme se han ido haciendo manifiestos sus estragos, ciertos defensores que antes tenía -que los hubo y en gran número- van enmudeciendo y hasta tímidamente reculando. Tal no sucede, en cambio, con las voces institucionales de cualquier signo (partidos, sindicatos, gobierno, ejecutivos autónomos...), ya se sabe que por aquello del sostenella y no enmendalla delante de los electores o de evitar ponérselo en bandeja a los adversarios políticos.
Hoy, cuando se pregunta a los militantes pro-reforma sobre el por qué de la crasa ineficacia del modelo educativo que esta ley introdujo -y que ni siquiera ha servido para "maquillar" las abultadas cifras de fracaso escolar-, éstos responden como un resorte: el error radica, según ellos, exclusivamente en quienes llevan a la práctica la reforma, ya sea la secretaria de educación , ya los docentes recalcitrantes, siempre remisos a llevar hasta sus últimas consecuencias tan innovadoras genialidades pedagógicas.

La posible perversidad intrínseca de los postulados sobre los que se erige la reforma es algo que ni siquiera estiman digno de ser tomado en serio... Otros, sin embargo, haciendo gala de una rara ecuanimidad, se muestran realistas a la hora de admitir que algo falla en lo que se presentó como una especie de revolución de terciopelo en la dilatada trayectoria de la instrucción en nuestro país (los medios de comunicación más conspicuos llegaron a calificar en grandes titulares a la presente generación de jóvenes como la más preparada de la historia de México)
Algún día estas generaciones que hoy pueblan despreocupadas las aulas de las escuelas y luego desaparecen sin pena ni gloria para dejar el sitio a otras generaciones de despreocupados adolescentes, alzarán la voz y nos demandarán a todos responsabilidades por nuestra cooperación necesaria en su fracasada instrucción y en su nula preparación.
El adolescente de hoy, integrado en el sistema público, no es más que un autómata al que hay que cuidarse mucho de hacer reflexionar. Es burdamente engañado durante todo su proceso educativo, promocionando sin esfuerzo y disipando su insustituible tiempo de aprendizaje entre asignaturas demagógicas.
Pero la reforma que alumbró la "administración progresista" ha traído consigo un efecto todavía más pernicioso y desconocido: el fin de la movilidad social.

Se ha vuelto a abrir un abismo entre las clases. Los padres de posición desahogada, cuyos hijos siguen queriendo ser médicos, ingenieros, empresarios, arquitectos, abogados, excluyen ya totalmente de sus planteamientos la enseñanza pública y acuden como moscas a la privada, favoreciéndola extraordinariamente (quisiera que Vds. supieran cómo florecen aquí los selectos centros bilingües ingleses, los institutos alemanes, los liceos franceses).
Los jóvenes de familias modestas, en cambio, que albergan las mismas inquietudes se ven forzados, cual modernos siervos de la gleba, a permanecer en esa perenne guardería, indisciplinada y carente de estímulos y contenidos, que es la escuela publica y que lleva camino a la Universidad pública.

Si yo hubiera nacido quince años después, no estaría aquí redactando estas líneas. Porque no podría. O al menos no decentemente, sino deslizando continuas impropiedades, faltas e incoherencias. Las consecuencias en mi vida social y en mi realización personal y profesional habrían sido con seguridad aún más graves.

Panorama actual

Las perspectivas para una mejora de la educación, no han variado: el panorama es pesimista. El Gobierno actual, que en un principio parecía estar dispuesto a dar algún golpecito de timón al desastroso rumbo que tomaba la reforma que había heredado, observa ahora una actitud enojosamente contemporizadora: Con todo, conviene no pasar por alto el hecho de que últimamente el Secretario de Educación, ha mostrado públicamente cierta disconformidad con el hecho de que los alumnos más motivados compartan aula con los que sólo aguantan en los centros por pura obligación.
Pero -oh paradoja- como inmediatamente apostillaba un agudo observador, la experiencia reciente enseña que cuanto más tiempo pasan nuestros escolares en el interior de los centros tanto menos saben al salir...